En México, la transformación hacia una economía digital avanza a un ritmo más lento que en otros países, ya que cerca del 80 por ciento de las transacciones comerciales continúan realizándose en efectivo, una situación que refleja los desafíos que enfrenta el país para adoptar nuevas tecnologías financieras.
Así lo señaló César Francisco Duarte Rivera, integrante del Instituto de Investigaciones Económicas, quien explicó que factores como la alta informalidad económica, la desconfianza en el sistema bancario y el escaso conocimiento sobre las herramientas digitales han frenado el crecimiento de los pagos electrónicos.
El especialista destacó que la tokenización, un proceso que permite convertir bienes o dinero en representaciones digitales conocidas como tokens, representa una de las siguientes etapas en la evolución del sistema financiero. Sin embargo, consideró que México todavía se encuentra lejos de implementar esta tecnología de manera generalizada.
Añadió que la economía informal continúa siendo uno de los principales obstáculos, ya que favorece el uso del efectivo y dificulta la generación de información necesaria para el funcionamiento de plataformas financieras digitales más sofisticadas.
Duarte Rivera también señaló que el Gobierno Federal impulsa el fortalecimiento de la economía digital debido a que facilita la recaudación de impuestos y contribuye a un mayor control sobre actividades ilícitas. No obstante, reconoció que la adopción de estos mecanismos sigue siendo limitada entre la población y los comercios.
El panorama evidencia que, pese al crecimiento de las tecnologías financieras a nivel mundial, México aún enfrenta importantes retos para reducir su dependencia del efectivo y acelerar la modernización de su sistema de pagos.

