Integrantes del Concejo del Gobierno Indígena de Pisté manifestaron su preocupación por las condiciones que actualmente enfrentan miles de visitantes que acuden diariamente a Chichén Itzá, señalando que la operación del nuevo Centro de Atención a Visitantes (CATVI) ha generado complicaciones que afectan la experiencia de quienes llegan a conocer uno de los principales atractivos turísticos del país.
De acuerdo con el organismo comunitario, turistas nacionales y extranjeros, entre ellos personas adultas mayores, personas con discapacidad, niñas y niños, deben recorrer largas distancias expuestos a las altas temperaturas características de la región para acceder a la zona arqueológica.
Los representantes del Concejo afirmaron que esta situación ha provocado casos de agotamiento físico entre los visitantes, así como episodios de descompensación e incluso desmayos, lo que consideran una problemática que requiere atención inmediata por parte de las autoridades responsables.
Indicaron que Chichén Itzá, considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno y uno de los destinos más emblemáticos de México, debe ofrecer condiciones adecuadas de acceso y atención acordes con su relevancia histórica, cultural y turística.
Asimismo, señalaron que la falta de acuerdos y de diálogo con las comunidades locales ha derivado en decisiones que, aseguran, hoy generan afectaciones tanto para los visitantes como para los habitantes de Pisté, cuya economía depende en gran medida de la actividad turística.
En este contexto, reiteraron su petición para que se analice la reapertura del Parador Turístico, al considerar que esta medida permitiría mejorar la atención a los turistas y reactivar el principal corredor económico que durante décadas ha brindado sustento a numerosas familias mayas de la comunidad.
El Concejo del Gobierno Indígena de Pisté sostuvo que continuará impulsando gestiones y llamados a las autoridades con el objetivo de encontrar soluciones que garanticen un acceso más cómodo y seguro a Chichén Itzá, además de fortalecer el desarrollo económico local.
Finalmente, enfatizaron que la conservación y promoción del patrimonio cultural deben ir acompañadas de acciones que beneficien tanto a quienes visitan el sitio arqueológico como a las comunidades que históricamente han sido parte fundamental de su preservación.

